El Congreso de Tucumán declaró formalmente la independencia de Argentina el 9 de julio de 1816 en la casa de Francisca Bazán de Laguna en San Miguel de Tucumán. La declaración marcó la ruptura política con la monarquía española y el rechazo a cualquier otra dominación extranjera. Aunque inicialmente se celebraban ambas fechas de independencia, el 25 de mayo y el 9 de julio, Juan Manuel de Rosas decretó en 1835 que el 9 de julio debía conmemorarse con la misma solemnidad que el 25 de mayo.