El abrazo es una forma importante de contacto físico que nos hace sentir bien y protegidos al reafirmar nuestra confianza y seguridad. Los abrazos alivian el dolor, la depresión y la ansiedad al provocar cambios fisiológicos positivos, y se necesitan cuatro abrazos diarios para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como personas.