La historia de las computadoras en México comenzó en 1958 cuando la UNAM puso en operación la IBM-6501. En 1982, la UNAM diseñó la computadora AHR para ejecutar programas en LISP de manera eficiente, y en 1984 se desarrolló la computadora personal Turing-850 con características innovadoras como un procesador Z-80 y lápiz óptico. Más adelante, programas como E-México buscaron reducir la brecha digital y compañías como Intel continuaron desarrollando nuevas tecnologías.