ACTA es un acuerdo comercial entre países para prevenir la falsificación y contrabando de propiedad intelectual y bienes físicos a nivel global. Su objetivo es crear un marco legal internacional para proteger derechos de autor, marcas registradas, software y medicamentos. Aunque su intención parece positiva, algunos creen que sus definiciones podrían afectar negativamente el funcionamiento del internet. La Unión Europea podría aprobar el proyecto pronto contando con el apoyo de países como Estados Unidos y Australia.