Las normas de permanencia exigen a los estudiantes cumplir con los requisitos mínimos de rendimiento académico, y el incumplimiento puede resultar en la suspensión temporal de la matrícula. Para cambiar de carrera, un estudiante debe haber cursado al menos un semestre en la carrera original, no haber cambiado de carrera desde la vigencia de esta resolución, y no estar sujeto a suspensión por bajo rendimiento académico.