El psicólogo levantó un vaso de agua en una sesión grupal y en lugar de preguntar si estaba medio lleno o vacío, preguntó cuánto pesaba. Luego explicó que aunque el peso del vaso no cambia, cuanto más tiempo se lo sostiene, más pesado se vuelve. De la misma manera, aunque los problemas no cambien de peso, pensar en ellos constantemente hace que se sientan más pesados y paralizantes. La lección es que debemos "soltar el vaso" de nuestras preocupaciones para no de