Un psicólogo usó un vaso de agua en una sesión grupal para ilustrar cómo las preocupaciones y resentimientos pueden sentirse más pesados cuanto más tiempo se piensa en ellos. Explicó que sostener el vaso por un minuto no es problema, pero sostenerlo por más tiempo hace que duela el brazo y eventualmente se paralice. De manera similar, pensar brevemente en preocupaciones no causa daño, pero pensar en ellas por mucho tiempo puede hacer sentir paralizado e incapaz de actuar. La lección es soltar esas cargas para aliv