El documento critica a dos empresarios que aspiran a la presidencia de Panamá. Argumenta que uno de ellos vende la carne a precios más altos en sus supermercados que en otros, a pesar de afirmar que se preocupa por el pueblo panameño. También critica al otro empresario por producir y vender bebidas alcohólicas que causan daños sociales y de salud. El autor concluye instando a los panameños a votar por el candidato que verdaderamente crean que servirá mejor los intereses del país.