Una niña entra en una tienda con el objetivo de comprar un collar de turquesa azul para su hermana mayor, quien cuida de ella y su familia desde la muerte de su madre. A pesar de solo tener unas pocas monedas, el dueño de la tienda envuelve el collar y se lo regala, diciendo que ella pagó el precio más alto al dar todo lo que tenía. Más tarde, cuando la hermana mayor visita la tienda para agradecer el regalo, el dueño reitera que los actos de amor y gratitud no conocen límites.