Un hombre plantó semillas en un campo y les habló con cariño, diciéndoles que crecieran a pesar de las dificultades. Observó que todas las semillas crecían excepto una. La semilla dudaba en salir de la tierra por miedo a la falta de lluvia, el frío o el calor. Finalmente, recordó las palabras del hombre y decidió crecer porque era necesaria.