El documento narra una alegoría sobre una visita a "La Tienda del Cielo", donde se pueden comprar virtudes y cualidades espirituales como la paciencia, el amor, la sabiduría y la fe. Al llegar a pagar, el cajero dice que Jesús ya pagó la cuenta y que puede llevar la cesta a donde quiera. Al final invita a enviar copias de la carta para recibir suerte.