El punk surgió a mediados de los 1970 como un género musical dentro del rock caracterizado por su actitud independiente y amateur, con música simple y cruda. El emo derivó del hardcore punk a finales de los 1980 con un sonido más lento y melódico que aborda emociones. El satanismo fundado por Anton LaVey no adora a ningún dios, sino que se considera una filosofía atea que se adora a sí misma.