Este documento presenta una conversación entre un niño y su abuela sobre cómo reconocer a una bruja. La abuela explica que las brujas tienen garras en lugar de uñas, pies cuadrados sin dedos, saliva azul y pelucas para ocultar su calvicie. También tienen agujeros de la nariz más grandes para oler mejor y un fuerte picor causado por sus pelucas. El niño aprende que cuanto más limpio esté, más fuerte será su olor para una bruja.