Antonio Puerta fue un futbolista español que jugó como interior zurdo para el Sevilla FC. Debutó en 2004 y ayudó al club a ganar la Copa UEFA en 2006 con un gol decisivo. En 2007, sufrió un paro cardíaco durante un partido y falleció tres días después a los 23 años. Su muerte conmocionó al mundo del fútbol y fue homenajeado por múltiples clubes.