El personero es responsable de proteger los derechos de los estudiantes y mantener informada a la comunidad educativa sobre los asuntos de la institución. Un buen personero debe hacer propuestas realistas que esté seguro de poder cumplir y no prometer cosas sólo para ganar votos. El contralor supervisa el uso adecuado del dinero de la institución y debe ser responsable y confiable para demostrar su capacidad de cumplir con sus funciones.