Este documento es una reflexión sobre el paso del tiempo y el fin de un año. Compara la vida de una persona con un libro que Dios leerá después de la muerte. Al terminar el año, el libro de esa vida ya no puede ser modificado, aunque contenga páginas buenas y malas. Se insta a aceptar el libro vivido y entregarlo a Dios con gratitud. Para el nuevo año que comienza, se ofrece un libro en blanco para escribir el futuro con amor y sonrisa, aprendiendo de las experiencias pasadas