Las aplicaciones web son populares debido a que permiten acceder a sus servicios desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, y pueden actualizarse fácilmente sin necesidad de instalar software. Presentan algunas limitaciones en sus funcionalidades y problemas de compatibilidad. Generalmente están estructuradas en tres capas: el navegador web, un motor de tecnología dinámica como PHP o Java, y una base de datos. Los grandes servidores de Internet que alojan estas aplicaciones se ubican alrededor del mundo para ofrecer el servicio de manera económ