El documento analiza la Bestia de Apocalipsis, destacando que se levanta del mar y representa una mezcla de las bestias de Daniel, con poder religioso y político. Se menciona que recibe una herida mortal que es sanada y tiene un número simbólico, 666, asociado a diferentes títulos en latín. También describe su influencia global, su capacidad para realizar señales y su rol en la persecución de los santos.