La empresa NO MAS PROFES ha inventado un veneno que se puede poner en el café de los profesores para que dejen de asignar tareas a los estudiantes, permitiéndoles disfrutar de las tardes y fines de semana libres. El veneno se hace mezclando lápiz y goma y tiene un sabor y olor a limón para que los profesores no lo detecten. Se ofrece su venta por 12,95 euros.