La historia trata de Adelita, una niña que sentía que sus padres ya no la querían desde que nació su hermana Lucero, quien requería más cuidados. Con el tiempo, y gracias a las pláticas con su tía Rosa, Adelita empezó a entender que Lucero era especial y que sus padres no la querían menos. Cuando Adelita creció más, se dio cuenta de lo maravillosa que era su hermana y dejó de odiarla, convirtiéndose en buenas hermanas.