Viajar nos permite crear memorias y tener experiencias enriquecedoras que interactuar con otras culturas y personas. Esto mejora nuestra salud física y emocional, ya que nos saca de la rutina diaria y nos enseña a adaptarnos a los cambios. Los estudios muestran que los recuerdos y experiencias de viajar proporcionan más felicidad a largo plazo que simplemente acumular posesiones.