Este documento contiene varias historias cortas sobre interacciones entre azafatas y clientes. En una, una azafata le responde calmadamente a un cliente desagradable que ambos podrían estar equivocados. En otra, una azafata le responde ingeniosamente a un cliente que se cree importante que no sabe ni cómo se llama. Finalmente, una azafata le responde elegantemente a un cliente machista que insinúa tocarle el culo que por el precio de su billete sólo tendría derecho a que el comandante le dé por culo.