El gobernador Guillermo Padrés instaló el mando único policial en la región del Gran Desierto y Río Altar, abarcando siete municipios de Sonora, lo que busca mejorar la seguridad local con elementos bien entrenados. La iniciativa fue reconocida por el presidente Enrique Peña Nieto y se considera un hecho sin precedentes en la historia de la región. Los presidentes municipales expresaron su apoyo, destacando la importancia de la seguridad para el desarrollo y bienestar de sus comunidades.