La caries dental puede provocar enfermedades que afectan no solo la salud bucal, sino también el oído, amígdalas, estómago y hasta el corazón. La Secretaría de Salud recomienda mantener una buena higiene bucal desde la infancia y llevar a los niños al dentista a partir de la aparición del primer diente. Se enfatiza la necesidad de que los padres enseñen buenos hábitos de salud bucal y prevenir caries a través de una alimentación adecuada y visitas regulares al odontólogo.