El bautismo es uno de los siete sacramentos de la Iglesia cristiana. Es conocido como el "primer sacramento" y la "puerta de la Iglesia". A través del bautismo, Dios nos da el alma y la vida sobrenatural, ya que nacemos privados de ella debido al pecado original. El bautismo es necesario para la salvación al igual que la Iglesia. Puede ser administrado mediante la inmersión total, la ablución o la aspersión de agua sobre la cabeza mientras se pronuncian las palabras trinitarias.