Este poema describe la belleza de Bella a través de varias metáforas. Compara su sonrisa a una ola de espuma, sus manos y pies a un caballito de plata, y su cabeza a un nido de miel. Dice que sus ojos contienen países y ríos, y que su cintura fue moldeada por el brazo del poeta. Finalmente, declara que todo lo referente a Bella, incluyendo su voz, piel y ser, le pertenece siempre.