La historia narra la experiencia de dos hombres en un hospital, donde uno, situado junto a una ventana, describe un hermoso paisaje al otro, que está en una cama sin vista. El primero fallece tras no recibir ayuda de su compañero, quien luego se da cuenta de que todo lo que le contó era imaginario y nunca existió, lo que le lleva a reflexionar sobre la bondad y el amor. El relato invita a valorar y reconocer a aquellos que nos apoyan, motivándonos a compartir amor y esperanza con los demás.