San José fue el esposo de María y padre terrenal de Jesús. Era un artesano, probablemente carpintero, de condición humilde aunque descendiente del rey David. Cuidó de María y Jesús y murió cuando Jesús tenía más de 12 años pero antes de que comenzara su ministerio público. Fue considerado un hombre justo y ha sido admirado a lo largo de la historia de la Iglesia.