El poema ofrece consejos para vivir la vida de acuerdo a la voluntad de Dios. Dios le dice al hablante que sea como el sol, la luna, los pájaros y las flores, entre otras criaturas, y que brinde agua al sediento, emita su propia luz y siempre mire hacia adelante. El hablante pide a Dios no quedarse donde está, sino llegar a donde Él quiera.