El profesor expulsa injustamente a un estudiante de clase llamado Juan. Aunque los estudiantes se sienten indignados, ninguno dice nada. Luego, el profesor les enseña que las leyes existen para garantizar la justicia y los derechos, y que es su deber actuar cuando presencian una injusticia en lugar de quedarse callados. Al final, el profesor envía al narrador a buscar a Juan para enmendar su error, enseñando una lección sobre la importancia de defender los derechos propios y de los demás