Un padre lleva a su hijo en un paseo por el bosque y, al ver que el pequeño está cansado, le crea un caballito de palo para ayudarlo a llegar a casa. La historia transmite el mensaje de que, a veces, necesitamos apoyo o un gesto cariñoso de otros para continuar en momentos difíciles. Se enfatiza la importancia de ofrecer ayuda y amor a los demás, recordando el amor incondicional de Jesús.