Camilo era un cerdito perezoso y glotón que no le gustaba trabajar para conseguir comida, sino que prefería pedirle comida a sus amigos animales que sí trabajaban. Cada día visitaba a un amigo diferente y les pedía algo de comida. Un día fue recolectando comida de varios animales hasta que su canasta estuvo llena. Al final, decidió invitar a una fiesta a todos sus amigos para compartir la comida.