La fibra óptica transmite pulsos de luz a través de finos hilos de vidrio para transmitir datos. Se usa en comunicaciones, iluminación, medicina y sensores. Se desarrolló en los 1970 y reemplazó cables de cobre y microondas, expandiéndose a telefonía e internet. La luz viaja por reflexión interna total en la fibra. Tiene ventajas como alta capacidad, resistencia y seguridad, pero también desventajas como costos iniciales y fragilidad.