1. Nabucodonosor ordena la construcción de una gran imagen de oro y manda a todos a adorarla. 3. Sadrac, Mesac y Abed-nego se niegan a adorar la imagen y son arrojados a un horno ardiente. 19. Dios los libra milagrosamente del fuego sin que sufrieran daño alguno. 26. Viendo el milagro, Nabucodonosor confiesa la grandeza del Dios de Israel.