El autor describe sus primeras impresiones de su nueva escuela normal, destacando las buenas instalaciones y recursos como aulas amplias equipadas con proyectores, una biblioteca grande con muchos libros, y oficinas administrativas bien organizadas. También habla positivamente de sus nuevos compañeros y profesores, diciendo que son muy diferentes a los anteriores y que crean una atmósfera armoniosa y de apoyo. Finalmente, expresa su compromiso con prepararse bien para algún día enseñar a los niños y guiarlos por el buen camino.