Un grupo de inspectores visitó una mansión abandonada en un pueblo destruido por la guerra en el sur de Europa en 1883. Al entrar en la mansión, el hombre más viejo fue encontrado muerto en la ducha con un cuchillo en el corazón. Luego, los demás inspectores comenzaron a morir uno por uno de formas violentas y sobrenaturales, ya sea asesinados por un zombi con una ametralladora o atravesados por objetos caídos de la casa. Finalmente, la única inspectora restante se apuñaló a