Este documento explica cómo alguien puede ser salvo. Primero, debemos atender al llamado de Dios y creer que Jesús murió para pagar nuestros pecados. Segundo, debemos nacer de nuevo a través de la fe, arrepintiéndonos de nuestros pecados y aceptando a Jesús como nuestro Señor. Tercero, debemos confiar solamente en la obra de Jesús en la cruz para la salvación, no en nuestras propias obras.