El poema anima a celebrar la vida, pensar libremente, ayudar a los demás y luchar pacientemente por lo que se quiere. Aconseja no aferrarse a nada porque nada es para siempre en este mundo, y no herir a nadie sino repartir alegría. Insta a sentirse libre y dejar una buena semilla en la tierra celebrando la vida segundo a segundo y día a día.