Arzobispado de Arequipa
Domingo
22 de
octubre de
2017
LA COLUMNA
De Mons. Javier Del Río Alba
CENSO Y RELIGIÓN CATÓLICA
Los Censos Nacionales, XII de Población,VII de
Vivienda y III de Comunidades Indígenas
configuran una cita muy importante para todos
los peruanos, un deber cívico que no debemos
dejar de cumplir. Los censos son muy
importantes porque a través de ellos se recaba
diversa información que resulta muy útil tanto
para conocer la situación actual del país como
para planificar nuestro futuro y tomar decisiones
en base a datos fidedignos. Gracias a los censos
sabremos, por ejemplo, cuántos habitantes tiene
el Perú, cuales son los rangos de edades de
nuestra población, el nivel de educación, cuantas
personas en promedio comparten una vivienda
en las distintas zonas del país y si cuentan o no
con los servicios básicos de agua y energía
eléctrica, entre mucha otra información
importante. Por eso es tan necesario que todos
colaboremos y brindemos información
verdadera, para que los censos se realicen lo
mejorposible.
Este deber, que atañe a todos los pobladores del
Perú, tiene particular relieve para los católicos
que, en virtud de nuestra misma fe, estamos
especialmente llamados a colaborar con el bien
común de nuestra nación y a obedecer a las
autoridades en todo aquello que no sea contrario
a la moral cristiana. Como enseña el Compendio
de la Doctrina Social de la Iglesia, la sumisión a
las legítimas autoridades, no pasiva sino por
razones de conciencia, responde al orden
establecido por Dios (n. 380). Así lo enseñaron
los apóstoles Pedro y Pablo desde los inicios de
la Iglesia, al definir las relaciones y los deberes
de los cristianos hacia las autoridades (Rm 13,1-
7; 1P 2,13-17), siguiendo la famosa enseñanza
del Señor: “dad al César lo que es del César y a
Dios lo que es de Dios” (Mt 22,21). Como
también dice el Compendio, se trata “de una
obediencia libre y responsable a una autoridad
que hace respetar la justicia, asegurando el bien
común” (Ibid.). Los mismos padres de Jesús
obedecieron al emperador Augusto que dispuso
un censo justo cuando laVirgen María estaba por
dar a luz. Pese a lo avanzado de su gestación, ella
y san José viajaron hasta Belén, donde debían ser
empadronados, y así fue como Jesús nació en esa
comarca(Lc2,1-7).
Ha hecho bien el INEI en emitir un comunicado
rechazando un video que está circulando por las
redes sociales, a través del cual se pretende
inducir a error a la población para que no marque
el casillero de la religión Católica. Como expresa
el comunicado, es un video apócrifo en el que, de
modo ilegal, se ha usado el logotipo e imágenes
del INEI con la finalidad de hacer creer que lo
que en él se dice son indicaciones oficiales de esa
entidad que es la encargada de realizar los
censos. Este intento de distorsionar la realidad a
través del engaño y la trampa, artimañas muy
comunes en ciertos grupos que pretenden
erradicar la fe católica para imponer la ideología
de género, el aborto y otras prácticas ajenas al
bien común del país, pone de manifiesto que se
trata de personas inescrupulosas a las que no les
interesa que se conozca la realidad del Perú sino
que son capaces hasta de sabotear un censo con
tal de favorecer sus propios intereses. Gracias a
Dios, su mentira ha quedado descubierta y los
católicos pondremos especial cuidado en marcar
elcasillerocorrespondienteanuestrareligión.
+ Javier Del Río Alba
Arzobispo de Arequipa

Censo y Educación Católica

  • 1.
    Arzobispado de Arequipa Domingo 22de octubre de 2017 LA COLUMNA De Mons. Javier Del Río Alba CENSO Y RELIGIÓN CATÓLICA Los Censos Nacionales, XII de Población,VII de Vivienda y III de Comunidades Indígenas configuran una cita muy importante para todos los peruanos, un deber cívico que no debemos dejar de cumplir. Los censos son muy importantes porque a través de ellos se recaba diversa información que resulta muy útil tanto para conocer la situación actual del país como para planificar nuestro futuro y tomar decisiones en base a datos fidedignos. Gracias a los censos sabremos, por ejemplo, cuántos habitantes tiene el Perú, cuales son los rangos de edades de nuestra población, el nivel de educación, cuantas personas en promedio comparten una vivienda en las distintas zonas del país y si cuentan o no con los servicios básicos de agua y energía eléctrica, entre mucha otra información importante. Por eso es tan necesario que todos colaboremos y brindemos información verdadera, para que los censos se realicen lo mejorposible. Este deber, que atañe a todos los pobladores del Perú, tiene particular relieve para los católicos que, en virtud de nuestra misma fe, estamos especialmente llamados a colaborar con el bien común de nuestra nación y a obedecer a las autoridades en todo aquello que no sea contrario a la moral cristiana. Como enseña el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, la sumisión a las legítimas autoridades, no pasiva sino por razones de conciencia, responde al orden establecido por Dios (n. 380). Así lo enseñaron los apóstoles Pedro y Pablo desde los inicios de la Iglesia, al definir las relaciones y los deberes de los cristianos hacia las autoridades (Rm 13,1- 7; 1P 2,13-17), siguiendo la famosa enseñanza del Señor: “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt 22,21). Como también dice el Compendio, se trata “de una obediencia libre y responsable a una autoridad que hace respetar la justicia, asegurando el bien común” (Ibid.). Los mismos padres de Jesús obedecieron al emperador Augusto que dispuso un censo justo cuando laVirgen María estaba por dar a luz. Pese a lo avanzado de su gestación, ella y san José viajaron hasta Belén, donde debían ser empadronados, y así fue como Jesús nació en esa comarca(Lc2,1-7). Ha hecho bien el INEI en emitir un comunicado rechazando un video que está circulando por las redes sociales, a través del cual se pretende inducir a error a la población para que no marque el casillero de la religión Católica. Como expresa el comunicado, es un video apócrifo en el que, de modo ilegal, se ha usado el logotipo e imágenes del INEI con la finalidad de hacer creer que lo que en él se dice son indicaciones oficiales de esa entidad que es la encargada de realizar los censos. Este intento de distorsionar la realidad a través del engaño y la trampa, artimañas muy comunes en ciertos grupos que pretenden erradicar la fe católica para imponer la ideología de género, el aborto y otras prácticas ajenas al bien común del país, pone de manifiesto que se trata de personas inescrupulosas a las que no les interesa que se conozca la realidad del Perú sino que son capaces hasta de sabotear un censo con tal de favorecer sus propios intereses. Gracias a Dios, su mentira ha quedado descubierta y los católicos pondremos especial cuidado en marcar elcasillerocorrespondienteanuestrareligión. + Javier Del Río Alba Arzobispo de Arequipa