La historia cuenta la historia de amor entre San Jordi y Clara en la ciudad de Barcelona. San Jordi quedó maravillado por la belleza de Clara y se enamoraron. Sin embargo, San Jordi tenía que irse de la ciudad. Para mantener la esperanza de volverse a ver, San Jordi le regaló a Clara una rosa cuyos pétalos se irían cayendo con el tiempo, y Clara le regaló a San Jordi un libro largo para que lo leyera semanalmente, como símbolo de que eventualmente se reunirían.