Una bella dama vivía en un gran castillo con un jardín lleno de flores, pero era mala y no dejaba entrar a las personas pobres que pedían su ayuda; un día, todas las personas se fueron y la dejaron sola, entonces una hada madrina le aconsejó compartir con los demás, por lo que la dama cambió su actitud y comenzó a ayudar a la gente, quienes a cambio sugirieron llamar al castillo "el jardín de las flores".