Este documento contiene una serie de bromas y chistes sobre médicos y pacientes. Algunas de las bromas incluyen a un médico que le receta a un paciente ciruelas para curar el SIDA, un paciente que llama al hospital para preguntar por su propia condición y descubre que el personal médico habla de él sin incluirlo, y un psiquiatra que define la locura como sacar el tapón de la bañera para vaciar el agua en lugar de usar una cuchara.