La historia cuenta la longevidad del matrimonio de una pareja de ancianos. La esposa guardaba una caja con dos muñecas de trapo y $95,000 en efectivo. Le explicó a su esposo que su abuela le había aconsejado coser una muñeca cada vez que se enojara con él para evitar discusiones, manteniendo así un buen matrimonio. La esposa también reveló que había vendido las muñecas extras para ganar el dinero en la caja.