El poema enumera las muchas cosas lindas de la vida, incluyendo sonreír, estar bien con uno mismo, tener fe, ayudar a otros sin esperar nada a cambio, admirar la naturaleza y a los demás, y vivir amando. Resalta que la felicidad viene de adentro y no de bienes materiales, y celebra la familia, los recuerdos, la inocencia de la niñez, y ver a Dios en cada demostración de amor.