El documento analiza las causas de la Segunda Guerra Mundial, atribuyéndolas principalmente a la política exterior expansionista de Hitler diseñada en "Mein Kampf", que buscaba recuperar el prestigio y poderío de Alemania ampliando su "espacio vital" hacia el este con ideología antisemita y militarista. Esta política se vio facilitada por el pacifismo occidental y las anexiones diplomáticas que fueron ampliando las fronteras alemanas hasta desencadenar el conflicto.