Los códigos QR son códigos bidimensionales creados en 1994 que permiten almacenar gran cantidad de información en una matriz de puntos. Fueron diseñados para ser leídos rápidamente y tienen tres cuadrados en las esquinas que ayudan al lector a detectar su posición. Inicialmente se usaron para registrar repuestos, pero ahora también se usan comúnmente para almacenar direcciones web, datos de contacto y más.