La carta recomienda a Rafael Lázaro Rubio para un nuevo empleo, destacando su experiencia como jefe de relaciones públicas y director de publicidad en una empresa de materiales de construcción. La carta elogia las cualidades profesionales y personales de Rafael, incluyendo su visión, habilidad para trabajar bajo presión, colaboración con compañeros, disposición para ayudar a otros, escucha atenta, y responsabilidad para cumplir objetivos.