El coltán, mineral estratégico para la tecnología moderna, se extrae en la República Democrática del Congo, donde condiciones laborales deplorables y el conflicto armado han causado millones de muertes y graves problemas medioambientales. Las grandes corporaciones tecnológicas se benefician de este recurso a expensas de la vida y el bienestar de la población local, incluidos muchos niños. Es fundamental tomar conciencia y actuar para detener este ciclo de explotación y sufrimiento.