El comercio electrónico implica la compra y venta de productos y servicios a través de medios electrónicos, especialmente internet, y ha evolucionado desde los años 90. En Colombia, ha crecido recientemente, alcanzando un 0,5% del PIB, aunque hace poco era inferior al 0,2%. La legislación colombiana regula aspectos como los mensajes de datos, firmas digitales y entidades de certificación para asegurar la validez de las transacciones electrónicas.