Este documento discute los desafíos de medir la seguridad de la información y propone un nuevo enfoque llamado Modelo de Madurez del Programa de Seguridad. Argumenta que las métricas de seguridad tradicionales como el número de incidentes detectados o el tiempo dedicado a tareas de seguridad no proporcionan una medida efectiva del estado de seguridad de una organización. En cambio, sugiere que un enfoque basado en la madurez puede generar métricas más significativas y útiles para medir el progreso real en la